LOS KATAS DE KENPO COMO
TRABAJO TERAPEUTICO
Al
leer este artículo sobre el funcionamiento del Cerebro vino a confirmar mi
teoría de la gran importancia que tienen los movimientos de Karate realizados
en los Katas.
Según
la medicina tradicional Oriental los movimientos que realizamos no solo los
memoriza el Cerebro si no que se memoriza en determinados Órganos en el caso de
los movimientos (Dicen que se Memoriza ó atesora en el Hígado) un ejemplo de
ello seria cuando aprendemos a nadar, patinar, montar en bicicleta etc.
Podremos observar que aunque pase tiempo que no practiquemos dichas actividades
no se olvidan, lo haremos mejor o peor pero nunca se nos olvidaran.
Los
Katas podrían usarse como un trabajo terapéutico para mejorar la memoria y el
estado físico del individuo dado que no solo intervendría el Cerebro sino
también los órganos correspondientes.
Los
Katas están compuestos por gran variedad de movimientos siguiendo un orden
lógico, teniendo a su vez un significado practico de aplicación.
Los
movimientos que nos encontramos en los Katas estimulan la circulación sanguínea
lo cual de todos es sabido los beneficios que aporta a nuestro organismo,
siendo la realización de ejercicio aconsejado por los Médicos.
Con
los Katas tenemos la ventaja sobre otras formas de ejercicio el trabajo de
prácticamente todas las articulaciones del cuerpo lo que nos serviría para
prevenir y retrasar los síntomas de la temida artrosis.
También
seria de destacar el estimulo de los meridianos de energía del cuerpo en los
cuales esta basada la medicina Oriental.
Como
podremos ver en el articulo del Doctor Francisco Aboitiz. Se trabaja gran parte
del Cerebro lo que posiblemente nos serviría para mejorar, evitar o retrasar
posibles enfermedades de falta de memoria.
EL FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO
Aparte
de un acondicionamiento físico apropiado, el Kenpo karate proporciona elementos
de coordinación motora y de actitud hacia el entorno que dependen de funciones
cerebrales específicas y son aplicables a muchos ámbitos de la vida. El
entrenamiento en esta disciplina –como en otras artes marciales- permite
reforzar formas de memoria y estados atencionales que son fundamentales para el
desarrollo motor y cognitivo, y cuyas bases neurológicas comienzan a
comprenderse poco a poco.
Una
de estas formas de memoria es la llamada memoria procedural, que consiste en la
automatización de rutinas de movimientos aprendidos. Además, el estado de atención
requerido por un kenpoista implica tanto un balance emocional perfecto como el
entrenamiento de formas de memoria a corto plazo que permiten estar consciente
del entorno al mismo tiempo que se mantiene la atención focalizada en un punto.
Cada una de éstas características se basa en un
sistema neurológico distinto para funcionar, los cuales serán descritos a
continuación.
LA MEMORIA PROCEDURAL EN EL
KATA
Un
elemento fundamental en el aprendizaje del Kenpo lo proporciona el kata, que es
un combate simulado contra varios adversarios. En éste se practican tanto los
movimientos básicos como las secuencias que permiten que ésta sea una técnica
formidable. Durante el aprendizaje de los complejos movimientos que configuran
un kata determinado, se pasa por al menos dos etapas.
En
una primera etapa, el aprendiz se hace paulatinamente consciente de los
movimientos, las posturas y la secuencia que debe seguir durante la ejecución
del kata .como resultado de la práctica repetitiva del kata, se pasa a una
segunda etapa en la cual los movimientos ya no requieren del uso de la
conciencia para ser ejecutados, sino que comienzan a ocurrir en forma
inconsciente o automática o espontánea.
Se
dice entonces que el aprendiz ha “incorporado” el kata, y puede entonces
aplicar el uso de éste en otras situaciones. En general, el aprendizaje del
Kenpo consiste en este proceso de “incorporar” la técnica de manera de poder
desarrollarla espontáneamente, sin necesidad de pensar en ella. Es en ese
momento que la persona verdaderamente conoce la técnica.
Estas
dos etapas corresponden a procesos bien definidos en el ámbito neurológico, y
que tienen que ver con el aprendizaje de movimientos complejos en general. En
una primera etapa, cuando no conocemos la secuencia motora y debemos estar
atentos a ésta para asimilar los elementos fundamentales de ésta, requerimos de
una actividad consciente, que registre en el “disco duro” del cerebro el
esquema motor que estamos aprendiendo.
Para
ello, son fundamentales las regiones motoras y sensoriales de nuestra corteza
cerebral (la corteza cerebral es la región más externa de nuestro cerebro, que
muestra una serie de convoluciones y da al cerebro una apariencia arrugada),
ubicadas en la mitad posterior del cerebro.
Entre
estas regiones destaca la región parietal que está involucrada en proporcionar
al individuo una imagen de su propio cuerpo. La práctica repetida del ejercicio
permite que en estas regiones de la corteza se consolide una memoria o
representación del movimiento, que es enteramente consciente.
CORTEZA CEREBRAL (VISTA LATERAL)
En
la segunda etapa, en que se “internaliza” el kata, ocurre un desplazamiento de
la representación de la secuencia de movimientos hacia regiones mas profundas
del cerebro. Bajo la corteza cerebral, existen unos núcleos llamados ganglios
basales, que están involucrados en la puesta en marcha y ejecución de
secuencias motoras automáticas. Por ejemplo, la enfermedad de Parkinson se
caracteriza, además del temblor en las mano, por la incapacidad de iniciar y
ejecutar los movimientos y precisamente afecta el funcionamiento de los
ganglios basales.
Se cree que la transición de la memoria
consciente hacia la memoria automática consiste fundamentalmente en una
transferencia de la representación del movimiento desde la corteza cerebral
hacia los ganglios de la base, por un mecanismo que aún falta por esclarecer. Se
sabe que existen extensas conexiones entre la corteza cerebral y los ganglios
basales, pero por el momento se desconocen los detalles de cómo puede ocurrir
el traspaso de la información entre ambas estructuras.
LA CORTEZA Y
LOS GANGLIOS BASALES
Cuando
el esquema del kata ha quedado representado en los ganglios basales (ha sido
“internalizado”), toma la forma de una memoria procedural, y pasa a ser parte
del repertorio de respuestas inconscientes y automáticas. Es entonces cuando se
transforma en un arma poderosa para el individuo.
El balance emocional y la atención
en la actitud de combate.
Un
elemento importantísimo para el kenpoista lo constituye la llamada actitud de
combate. Ésta involucra un balance emocional en el cual no exista lugar para el
miedo o la ira aunque sin embargo el alerta esté activado en un grado máximo; y
esto último involucra tanto un foco muy nítido de atención como una clara
conciencia de lo que está ocurriendo en el entorno.
El
balance emocional depende en gran medida de un sistema de núcleos que es
llamado el sistema límbico. Éste regula las motivaciones básicas como el
hambre, la conducta sexual, el miedo y la agresión.
Sin embargo, un control más fino de estos
impulsos los realiza una región de la corteza cerebral llamada corteza
orbitofrontal (porque es la parte de la corteza frontal que se localiza sobre
las órbitas de los ojos).
En esta región se efectúa el delicado balance
entre nuestros impulsos que nos permite comportarnos en sociedad, y nos permite
distinguir lo que es adecuado de lo que no lo es.
El equilibrio requerido para poseer una actitud
de combate óptima, en que el kenpoista debe controlar tanto la ira como el
temor, y mantener un alerta máximo, adivinando los movimientos e intenciones
del adversario, se logra en parte a través del entrenamiento de esta región del
cerebro.
Por otro lado, la capacidad de mantener un foco
de atención depende en parte de una región denominada cíngulo anterior, que se
localiza en la región medial de la corteza frontal. Por ejemplo, el cíngulo
anterior muestra una sobreactivación en los niños con síndrome de déficit
atencional.
Además, la llamada corteza frontal, localizada en
el extremo anterior del cerebro, participa de dos maneras en la regulación de
la atención. En primer lugar, permite que exista una conciencia clara de lo que
ocurre en el entorno, gracias a una forma de memoria que se denomina memoria de
trabajo.
Este tipo de memoria permite mantener en mente
eventos que han ocurrido hace segundos, utilizar esa información para la
conducta que se está ejecutando en cada instante.
De esta manera, la acción coordinada de muchos
sistemas cerebrales permite la generación adecuada de una actitud de combate
que es sólida, impenetrable, y que permite al combatiente enfrentar en forma
balanceada a su oponente.
Como comentario final. En vista de lo discutido,
el entrenamiento del Kenpo karate no debe ser considerado un mero ejercicio
físico, sino que involucra además el desarrollo de regiones del cerebro
que participan en elementos tan fundamentales como son la memoria, la atención
y el balance emocional.
El
kata permite la incorporación de Pautas motoras automáticas que pueden ser de
gran utilidad en la vida diaria, tanto como para mantener una postura física
adecuada como para poder enfrentar ciertas situaciones de urgencia con mayor
eficacia. Tal vez más importante, la adquisición de un balance emocional
adecuado y un manejo eficiente de la atención, a través del desarrollo de la
actitud de combate son fundamentales para desenvolvernos en múltiples ámbitos
de nuestra existencia.
Jumber
Cedeño
4to
Dan Kenpo Karate
Director
AMERICAN KENPO VENEZUELA
A.K.V
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