martes, 17 de noviembre de 2015



La práctica de cualquier arte marcial, ayuda al niño en su concentración, creando hábitos que le ayuden con sus estudios; el respeto y la educación, haciéndoles más comprensivos hacia sus semejantes, creando actitudes positivas ante la sociedad; confianza y seguridad, haciéndoles sentir seguros  de sus posibilidades ante cualquier situación de su vida cotidiana y condición física, dando a su cuerpo la flexibilidad y estímulos que mejoraran su estado físico, reflejos y motricidad que favorecen su desarrollo.
Cuando un monitor dedica su tiempo a la enseñanza de este bonito arte, la mayor recompensa que puede recibir de sus alumnos, es ver como poco a poco van avanzando, mejorando, cumpliendo sus objetivos, pero sobre todo ver que cada día disfrutan más con lo que hacen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario